Foto: EFE
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Patrimonio mundial a la espera de la UNESCO

Cabo Verde busca reconocimiento a cinco siglos de Cidade Velha

 

Cabo Verde espera que el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, que se reúne en Sevilla a finales de mes, reconozca sus cinco siglos y medio de historia y la aportación del país a los vínculos entre África, Europa, América y Asia, con la inclusión en su lista de Cidade Velha.

 

Todo el país, empezando por su presidente, Pedro Pires, está convencido de que la UNESCO aceptará en la lista del Patrimonio Mundial a Cidade Velha, la primera la ciudad fundada por los portugueses frente a las costas de África por debajo del Trópico de Cáncer, en 1460.

 

"Cidade Velha es para nosotros el punto de salida. Del puerto de la ciudad fundada por los portugueses en el siglo XV ha viajado mucha gente hacia las Américas", dijo Pires, en declaraciones

.

Millones de brasileños, cubanos, haitianos, martiniqueses y otros latinoamericanos son descendientes de los miles de esclavos enviados desde Cidade Velha y, para Pires, ese es otro motivo para que la UNESCO la reconozca, "no solo en homenaje a Cabo Verde, sino a todos esos países".

 

El gobernante desea "tender un puente" entre América y África para crear "un futuro nuevo a partir de un pasado común", además de conseguir promocionar el turismo, cultural y respetuoso del entorno, en Cabo Verde, antigua colonia insular portuguesa situada a 500 kilómetros de la costa occidental del continente africano.

 

Desde su fundación, Cidade Velha fue centro político y religioso de la colonización portuguesa y, a mediados del siglo XVI, tenía 500 viviendas de piedra, en su mayoría de tratantes de esclavos, comerciantes y armadores, de las que aún quedan algunas en píes.

 

En los siglos XV, XVI y XVII fue puente entre África, Europa, América y Asia pues, además de unir las dos orillas del Atlántico, también era escala obligada en la ruta portuguesa del Índico, lo que la convirtió en centro de aclimatación de especies vegetales y de conservación de granos y plantas de todos los continentes.

 

De la convivencia entre esclavos de distintos orígenes y los portugueses, surgió allí la lengua criolla, una mezcla de hablas que se trasladó a las Américas y el Caribe y que es parte del patrimonio inmaterial de las islas.

 

"Para nosotros Cidade Velha es ya patrimonio de la humanidad por todo lo que representa, no solamente para nuestro pueblo, sino también para el mundo", dijo a Efe el ministro de Cultura, Manuel Vega.

 

Vega explicó que esperan este año la declaración de Cidade Velha como Patrimonio Mundial, antes de 2010, cuando se conmemoran el 550 aniversario de su fundación, el centenario de la proclamación de la República en Portugal con sus implicaciones en las colonias y el centenario de la primera revuelta contra la dominación colonial.

 

Los que con más emoción esperan la reunión de la UNESCO en Sevilla son los habitantes de Cidade Velha, entre ellos Rosalinda Barreto, conservadora de la iglesia Nuestra Señora de Rosario, un lugar lleno de historia de la población, de 9.500 de habitantes.

 

"Estoy convencida de que la clasificación como patrimonio de la humanidad reforzará el prestigio de Cidade Velha", opina Barreto, que con sus más de setenta años vela por el templo, edificado en 1495 y restaurado gracias a la cooperación española.

 

Esta iglesia, la fortaleza militar construida en 1587 por Felipe II, rey de España y Portugal, y la pintoresca ciudad atraen ya miles de turistas que viajan Cabo Verde, pero esperan atraer muchos más con la declaración de la UNESCO como Patrimonio Mundial.

 

Los caboverdianos de la diáspora, que se calcula que son 700.000, más que los 500.000 habitantes de las islas, esperan que el reconocimiento de la UNESCO "coloque a Cabo Verde en el mapa turístico internacional", dijo a Efe Alexandre Monteiro, empresario instalado hace treinta años en Marsella.

 

Con el coincide Alexandre Fontes, presidente de la Agencia Caboverdiana de Promoción de Inversiones, para quien el turismo cultural puede representar un alto porcentaje de los ingresos del país, "si logramos que se valore suficientemente el rico patrimonio de Cidade Velha".

 

En 1992 se presentó, sin éxito, la candidatura de Cidade Velha al Comité de la UNESCO, pero esta vez, atendiendo las recomendaciones del organismo, se ha realizado un cambio que ha llevado seis años, dirigido por el historiador Charles Akibode, que ha contado con la colaboración del equipo del arquitecto español Daniel Seguro.

 

Juan Antonio Frutos, encargado de negocios de la Embajada de España en Praia, recordó a Efe la importancia para esta recuperación de la cooperación española y aseguró: "Apoyamos sin reserva la candidatura de Cidade Velha, pues por su originalidad incontestable merece el estatuto de Patrimonio mundial de la UNESCO".

 

 

EFE