Foto: IDRD
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El Planetario Distrital celebra su aniversario número 40
En el corazón del Centro Internacional de Bogotá, rodeado por los árboles y monumentos del Parque de la Independencia, se encuentra el Planetario de Bogotá: una de las edificaciones más bellas e interesantes de la ciudad, y lugar de encuentro para la Ciencia, el Arte y la Cultura.
Hace 40 años, el 22 de diciembre de 1969, el Planetario Distrital abrió por primera vez sus puertas. Aquel día las esferas del proyector Zeiss, elaborado en la diminuta población alemana de Oberkochen, proyectaron en la cúpula las estrellas, las constelaciones, el firmamento.
Desde entonces, el proyector azul siempre ha estado allí, en el centro de la sala oscura, como un enorme insecto que proyecta los cometas, las figuras mitológicas de las constelaciones, las estrellas fugaces, la Luna, las coordenadas celestes.
Hoy está listo para su feliz retiro. Por fin, el viejo aparato se jubilará y será reemplazado por un moderno proyector, que convertirá al Planetario Distrital en uno de los mejores de Latinoamérica.
La historia del Planetario empieza en los años sesenta, en pleno auge de los viajes espaciales, exactamente en 1967.
La administración del entonces Alcalde de Bogotá, Virgilio Barco Vargas, inició las obras en medio de un ambicioso programa de modernización urbana y divulgación cultural.
La construcción del edificio, que comenzó en septiembre de 1968, duró 18 meses. En julio de 1969 el hombre pisó la Luna, y seis meses después se inauguró el Planetario Distrital en Bogotá.
Desde entonces, en medio de la oscuridad, en el enorme domo de 23 metros de diámetro y 14.5 metros de altura, miles y miles de ojos han visto de cerca aquel cielo que nos es tan distante.
El principal público del Planetario son los niños. Todos los días, los pasillos están llenos de pequeños colegiales. La idea es que, en adelante, la formación de estos niños sea más profunda; que después de visitar el Planetario se aficionen a la astronomía.
Desde el Planetario se pretende estimular la enseñanza de la materia, con un desarrollo incipiente en los colegios oficiales y privados.
Terra/Prensa Secretaría de Cultura
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