Hostal Celica
Hostal Celica

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Interés turístico e histórico

Cárcel ex Yugoslava es ahora un popular Hotel

El hostal Celica (celda), hoy día uno de los más alegres y concurridos de Liubliana, fue hasta 1991 una prisión del Ejército Popular Yugoslavo (JNA) por la que pasaron muchos opositores al autoritario régimen de Belgrado.

 

Por 20 euros (unos 31 dólares) se puede pasar la noche en una habitación aún enrejada y en el camastro que usaban los prisioneros, como en el que hace precisamente 20 años, en mayo de 1988, tuvo que dormir Janez Jansa, hoy primer ministro de Eslovenia y presidente de turno de la Unión Europea.

 

Celica, historia de la ex Yugoslavia

 

Estos días, el pasado de este lugar ahora turístico, cobra especial relevancia al haberse celebrado el domingo unas elecciones decisivas en Serbia, otro país ex yugoslavo, que ha optado por la senda europeísta al otorgar la victoria al Partido Demócrata.

 

Jansa fue detenido y juzgado, junto con otros tres compañeros, acusado de haber revelado un secreto militar, aunque en realidad se les arrestó porque representaban una alternativa democrática al opresor régimen comunista yugoslavo.

 

"Nos encerraron a cada uno en una celda solitaria. Había cama, pero teníamos prohibido acostarnos durante el día. El primer día me pegaron porque no acaté las órdenes", cuenta David Tasic, uno de detenidos junto a Jansa.

 

La detención de este grupo suscitó las mayores manifestaciones jamás celebradas en Eslovenia, y fue prólogo del movimiento que llevó a su independencia de Yugoslavia, hasta entonces una federación de seis repúblicas y dos regiones autónomas.

 

La represión fue saludada en Serbia, cuyo líder comunista, Slobodan Milosevic, anuló aquel mismo año la autonomía de la que gozaba Kosovo dentro de Yugoslavia, convirtiendo esa región de mayoría albanesa en una provincia serbia.

 

Descansando los pies sobre el frío metal de la cama de presidiario, uno casi se sorprende al comparar ese pasado y el presente.

 

Veinte años después, Jansa preside la Unión Europea, Milosevic murió en la cárcel cuando era juzgado en La Haya por crímenes de guerra, Kosovo ha proclamado su independencia y Serbia todavía lucha para escapar de las garras del nacionalismo.

 

Cambios en Celica

 

Las risas de un grupo de japonesas que acaban de llegar al hostal recuerdan que éste ya no es un calabozo sino uno de los lugares más alegres de la región.

 

Entre 2002 y 2003, la antigua prisión fue reconstruida y renovada por 80 artistas, que convirtieron 29 celdas en habitaciones hospitalarias, a pesar de que algunas todavía conservan rejas y otros elementos carcelarios.

 

Celica recibió en 2006 el premio del hostal más inusual entre los diez mejores del mundo, otorgado por la guía de viajes Lonely Planet.

 

Cada habitación es una obra de arte única. Hay un recinto llamado "Punto de la paz", ideal para sentarse y reflexionar; también un comedor oriental donde por poco dinero se puede disfrutar de una gran ensalada con mariscos; y por las ventanas se ven obras de arte alternativo en las cercanas ex barracas militares.

 

"Nuestra idea es ir convirtiendo un lugar de energías negativas en un lugar de energías positivas y me alegro mucho por las señales de que lo estamos logrado", aseguró Mateja Pavlica de "Souhostel", organización que gestiona el establecimiento.

 

En 2007 "Rough Guides" incluyó al Hotel Celica en su guía de "Los 25 lugares para estar" del mundo, añadió la joven eslovena.

 

Así el Celica es un escenario ideal para ahuyentar los fantasmas del pasado mientras se admiran los diseños creativos y se disfruta de una atmósfera relajada en la que se mira al futuro.

 


EFE