¿Cada cuánto tiempo puedo bañar a mi gato y cómo hago para que no escape?
Aunque algunos gatos no gustan del agua, su limpieza habitual es importante
Algo bastante conocido hasta por los que no son dueños de gatos es que ellos solos son los que se limpian pues se acicalan continuamente con la ayuda de su lengua, y acostumbran mostrar desprecio por el agua cuando se les intenta bañar.
Ante esto, se aconseja limpiar a su gato con la ayuda de espumas de lavado en seco, que combinadas con un correcto cepillado para eliminar el pelo muerto, mantendran la higiene de tu mascota en buen estado.
A pesar de ello, hay circunstancias en las que un baño ya es necesario; esto depende de su raza o características, la desparasitación, alguna patología relacionada con la piel, o la suciedad concentrada.
Para bañar a tu gato deberás hacerlo con delicadeza, ya que aunque sí le guste el agua, cualquier movimiento brusco puede generarle estrés. Lo preferible es colocar una alfombrilla para que el animal no se resbale con sus uñas.
Utiliza agua tibia y un shampoo especial para los felinos, y antes de comenzar con el baño deja correr el agua por unos segundos para que comience a acostumbrarse al sonido.
Ya en el baño, evita que el agua haga contacto con sus ojos y orejas, así disminuirás posibles infecciones a futuro. Comienza mojando la parte inferior de su cuerpo con la mano o la ayuda de una esponja suave; enjabónalo mientras lo acaricias y deja el shampoo un tiempo sobre su cuerpo.
Elimina el jabón restante con agua y sécalo con una toalla, con mucho cuidado. Una vez seco podrás pasarle una vez más un cepillo para que su pelo luzca brilloso y cuidado.
¿Cada cuánto debo bañar a mi gato?
Si su gato no es de salir mucho a la calle entonces un baño esporádico cada mes es suficiente; por el contrario, si tu mascota sale mucho a la calle entonces habrá que hacerlo con mayor frecuencia.
Lo aconejable es acostumbrarlo desde pequeño, preferible desde los 2 meses, al contacto con el agua para que al momento del baño no encuentre desagradable la rutina.
JAP